MÉXICO 66: EL GRAN RUGIDO DE TIGER ONITSUKA

No obstante fueron las patadas de Bruce Lee las que, en 1978, contagiaron al mundo de la fiebre amarilla por los #zapatosdegoma Onitsuka Tiger que usaba el astro de las artes marciales en la cinta El juego de la muerte (Game of Death, que fue rodada en 1972, año en el que falleció el hongkonés y por ello, la película al quedar  inconclusa fue completada y estrenada 6 años más tarde ),   estos kicks  empezaron a pisar fuerte casi 10 años antes.

A tono con el jumpsuit  amarillo de cenefa lateral negra que inmortalizó Lee  en la gran pantalla –y que luego volviera a poner en tendencia Uma Thurman en Kill Bill– los Mexico 66 del sello nipón saltaron de las pistas de atletismo al mainstream de Hollywood; allí, le entregaron el testimonio atlético al armario sport & chic, popularizándose entre los fervorosos de las cintas de kung-fu y de su legendario protagonista y aportándole, al mismo tiempo, al reconocimiento del  tailor made para pies que venía desarrollando desde 1949 Kihachiro Onitsuka.

Japón, con sabor azteca

Los México 66 le deben parte de su nombre a su año de creación, 1966; y su ‘lado B’, viene de su escenario de estreno: los Olímpicos de 1968, celebrados en  la capital del país azteca. Sin embargo, sus raíces más profundas datan de 1964, cuando debutó en los carriles de los Juegos de Tokio el RUNSPARK: el primer modelo del sello japonés con taches fijos para mejorar la tracción de los velocistas quienes podían elegir entre cuatro longitudes de spikes diferentes , dependiendo de las condiciones de la pista; esta referencia, además de incluir un talón con capas de esponja suave para ayudar a absorber los impactos– marcó a nivel estético una guía clara en la silueta de los #zapatosdegoma que perpetuarían el legado inspirado en las dinámicas de la naturaleza, de Onitsuka.

Investigador obseso, el ex militar japonés siguió perfeccionando al exitoso Runspark y dos años más tarde, en 1966, no solo potencializó sus cualidades en cuanto a velocidad y aerodinamia sino que también creó  el mítico logotipo de su sello Onitsuka Tiger: las rayas laterales entrecruzadas  (hoy conocidas como las Asics Stripes) que  fueron plasmadas por el fundador del sello, por primera vez, en el modelo LIMBER UP Leather BK presentado en 1966 por la selección nipona de atletismo, durante la quinta edición de los Asian Games realizados en Bangkok.

Además de contar con materiales antibacteriales, la nueva referencia del sello felino combinó dotes del calzado casual en aras de seducir a los no corredores profesionales que quedaron cautivos al ver a una veloz y estilizada delegación japonesa de atletismo, a bordo de sus Limber de Onitsuka Tiger en los Olímpicos Aztecas de 1968,  y por ello, fue necesario cambiarles el nombre a estos #zapatosdegoma, restándoles tecnicismos y acercándolos al nuevo cliente de a pie. Desde entonces, le rinden homenaje a su origen y al año en que se dieron a conocer bajo el título  Onitsuka Tiger México 66.

México 66 ¿vs. Cortez?

Aunque las comparaciones son odiosas, el mítico modelo que hoy protagoniza nuestro #flashbackfriday siempre ha sido confrontado con los Cortez de Nike; hay quienes se preguntan quién pisó fuerte primero y quién pisoteó a quién. Pero lo que pocos saben es que el sello del swoosh le solicitó al de las rayas del tigre un diseño especial, inspirado en sus leyendas del atletismo. 

Con los predecesores de los México 66, Onitsuka Tiger impuso un elevado estándar en las grandes justas internacionales y se consagró como uno de los principales fabricantes de calzado deportivo de Japón; este fenómeno no pasó desapercibido ante el resto del mundo; inclusive, al otro lado de Kobe (la ciudad japonesa en donde Kihachiro Onitsuka empezó a dar las primeras puntadas manuales sobre el cuero, la goma y la gamuza), en Estados Unidos, un corredor de media distancia y protegido del mundialmente famoso entrenador Bill Bowerman, Phil Knight, se reunió con el nipón Onitsuka mientras cursaba sus estudios de MBA en mercadeo de calzado deportivo.

Bowerman y Knight tenían en mente la creación de una empresa, Blue Ribbon Sports, mediante la cual distribuyeran los #zapatosdegoma Onitsuka Tiger en Norteamérica; pronto, la sociedad de los estadounidenses se convirtió en Nike y quiso, para las mismas Olimpiadas mexicanas, tener un modelo co creado entre Bowerman y Onitsuka, retomando los exitosos México 66 del sello japonés pero poniéndole amortiguación extra a lo largo de toda la plantilla y enfatizando en el talón (de ahí viene la suela esponjosa, en espuma).

El ex militar nipón realizó y llevó a producción la referencia especial de Onitsuka Tiger para Nike, que al comienzo se pensaba llamar Aztec, en referencia a los Olímpicos de México 1968, pero adidas aguó los planes con los Azteca Gold; evitando líos legales, Bowerman cambió rápidamente el nombre a Cortez , en referencia “al español que echó a la m%&$a a los aztecas”, en palabras del mismo Bowerman.

La alianza entre oriente y occidente llegó a su fin cuando Nike empezó a producir, en secreto, sus propios Cortez, idénticos a los de Onitsuka Tiger pero contramarcados con el swoosh.  Sin embargo, un juez decretó que ambas marcas podían seguir  desarrollando y distribuyendo el mismo modelo y aún sigue siendo en la referencia más vendida para dos marcas diferentes.

Múltiples versiones

Aunque no queríamos hacer comparaciones, solo va la última. Mientras Nike popularizó sus Cortez al paso del running y de Forrest Gump, los México 66 siguieron rugiendo con la fuerza marcial de Bruce Lee y Uma Thurman, y con numerosas reiteraciones en cuanto a colores, combinaciones de materiales y siluetas. Así, desde la resurrección del felino en 2002,  (el tigre hibernó desde 1977, cuando Onitsuka Tiger desapareció debido a un acuerdo de fusión entre varias compañías: Onitsuka Tiger, GTO y Jelenk que dio como resultado ASICS, siglas deAnima Sana In Corpore Sano), han llegado varias actualizaciones de la silueta, mediante combinaciones de colores, materiales y cortes.

Y hemos visto a las México 66 en difrenetes combinaciones de colores, siendo las preferidas blanco-azul, amarillo-blanco, blanco sobre blanco, negro-blanco y crudo-índigo; en forma de slip-on (los Paraty y México 66 Slip-on ambos con capellada de lona, sin cordones y suela de EVA), de corte medio (los Mid-Runner, tipo botín y en cuero sintético), en material respirable (Los México Delegation Light), tapizados del arte manual japonés shibori y de exquisito ante (los México Delegation Shibori y los Delegation), ornamentados con detalles alusivos a Disney con motivo del 90 aniversario de Mickey Mouse (los México 66 y México Delegation x Disney), cortados en cuero biodegradable (México 66 Soft Marty) y en ediciones de lujo (los que en 2002 marcaron el nuevo rugido del tigre y los 100 años del fundador del sello) y súper de lujo (que combinan lo mejor de las dos líneas que hacen parte de Asics, al unir el expertiz del running mediante las suelas con tecnologías Ortholite y Gel aplicadas a la silueta de culto de los Onitsuka Tiger México 66, además de trabajos manuales desde el corte de las pieles premium hasta la confección de cada puntada, como los Tiger México 66 Deluxe, Super Deluxe y hasta Running Super Deluxe).

Sin embargo, su ecuación campeona siempre será la más elemental y seguirá cautivando a más generaciones:

  1. Capellada: cuero en plena flor, textil o gamuza, con revestimiento de ante en forma de T en las regiones de los dedos (puntera) y la aquiliana (en el talón o heel counter) que dotan de exquisitez y elegancia a la referencia, además que le aportan a la protección del pie.
  2. Tira trasera de gamuza: facilita el agarre y el deslizamiento del tenis a lo largo del pie.
  3. Mediasuela: tiene una plantilla acolchada y forrada en textil sobre la entresuela de EVA para mayor comodidad de larga duración.
  4. Suela: recubierta de goma garantiza máxima tracción en diferentes superficies.

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