FALCON BY FIORUCCI: DOBLE REVIVAL

Ambas han sido íconos generacionales y se han destacado por su iconoclastia y potencia creativa, desde sus respectivos universos. Pero hay muchos más aspectos en los que Fiorucci y adidas Originals convergen, hasta el punto de ser la nueva alianza campeona del athleisure.

Y suena (o mejor, se lee) paradójico, pero muchas de las personas que hoy marcan el paso a bordo de los nuevos santos griales de la tendencia chunky –los recién estrenados adidas Falcon by Fiorucci– no habían nacido cuando llegó la mítica referencia de running del trifolio, allá en 1997; tampoco vieron a sus papás usándolos (hoy son el epítome de los daddy-sneakers) y mucho menos saben quién fue Elio Fiorucci ni conocen su enorme legado para la industria creativa, de la moda, del diseño y de la publicidad y que hoy vuelve a brillar, con toda la fluorescencia a la que nos acostumbró su ‘love therapy’, de la mano de adidas Originals.

Un genio de la era pop

De los hot pants ceñidos y brillantes, el furor por los parches (bordados con escenas sensuales y graciosas, de ángeles, pin-ups, gnomos, arte pop, extraterrestres, postales playeras, etc.) a ser el fundador del ‘Studio 54 de día’, pasando por ser el propulsor de los provocadores looks de Madonna (y de su carrera) y de una de las publicaciones de culto, i-D (Terry Jones, su fundador, fue director de arte de la firma y recibió el patrocinio de Elio para su proyecto editorial), además de imponer el fenómeno de los jeans de diseñador, Elio Fiorucci fue una leyenda en sí mismo.

Nacido en la época de la posguerra, empezó a trabajar en la tienda de zapatos de su familia a la edad de 17; luego, en la década de los 60’s se mudó de su natal Milán a Londres, en cuyo swinning de modernidad e intercambio económico floreció la carera de quien llevó los jeans femeninos a Italia e hizo del escándalo, el topless y el culto hacia las caderas femeninas, el evangelio de la publicidad de moda.

Su primera tienda fue en Milán; la inauguró en 1967, mientras que a Londres llegó en 1975, en King’s Road, y finalmente, conquistó Nueva York en 1976 en una vitrina de la calle 59, luminosa, con el neón de las discotecas como Studio 54  en sus vidrieras y paredes, música disco a todo volumen y muchos pantaloncitos calientes dorados que sedujeron a Andy Warhol, Madonna, Cher (¿muy predecible?) e, inclusive, a la misma Jackie O.

El amor siempre fue la musa de Elio Fiorucci; de ahí su movimiento Love therapy y su publicidad enfocada en la promoción del sexo y el amor seguros. 

Tal fue su inmersión en la contracultura que la leyenda del drag, Joey Arias, era el vendedor de su tienda en Nueva York. De ahí que su inspiración fuese tan variopinta y que pegara tan bien en los movimientos juveniles de la época que compartían la afición por el club y su estética y por las rarezas de los mercadillos de Londres, en donde Elio y su ecléctico equipo creativo buscaban los referentes para sus colecciones.  De  ahí que haya sido quizá el primer coolhunter de la historia y el primero en visibilizar a una juventud efervescente, sumergida en la música y las tendencias callejeras, todos creadores, como él y como lo está siendo el trifolio. De ahí que hoy, su energía gráfica y su herencia pop –que estuvo hibernando por más de 10 años y resucitó en 2017– sea la dupla infalible para traer a la vida a otro ícono, los Falcon.

Y si no la sabían…

Les dejamos 3 datos que muchos no saben sobre la referencia que vuelve a la vida, con este doble revival, de los archivos de adidas Originals:

  1. Sus raíces. Los Falcon vienen de los Falcon Dorf, una silueta estrenada en 1997 por adidas, específicamente creada para el running de la época.
  2. Su nombre. La estirpe alemana viene desde el nombre. Cuando el equipo creativo de adidas Running en Alemania empezó su carrera por la búsqueda del nombre de la nueva silueta (fue relanzada en 2018; la silueta de Fiorucci es la segunda iteración de esta resurrección), todos salían a ‘despejar la mente y buscar inspiración’ en una carrera diaria por el bosque y las aldeas de Franconia, siendo Falkendorf, uno de estos caseríos ubicados cerca a la sede de adidas en Herzogenaurach; este fue el punto clave en el nombre de los Falcon Dorf. 
  3. Estructura estándar. Tanto la capellada, como la suela han sido las mismas en todas las iteraciones del mítico Falcon Dorf (el de Fiorucci no es la excepción; solo varía el logo de las tres rayas laterales por ir entrelazado con la firma de la casa y los colores, a todo con la paleta de esta segunda alianza). Y la suela gruesa no solo sigue el zeitgeist del auge del retro running, los chunky, daddy o ugly sneakers con aspecto noventero, sino que conserva el EVA original, que también brinda gran comodidad.

 

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